Esa sensación de vacío, de angustia, de nostalgia. Esa sensación cuando estás en un sitio que lo único que hace es recordarte lo que ya no tienes. Que hace que añores momentos de tu pasado. Esos sitios que intentas evitar, pero es imposible, son tu día a día. Paseas por los pasillos entre clase y clase, e instintivamente le buscas con la mirada aun sabiendo que ya no está. Estás dormida en tu cama y miras hacia el hueco que queda con la esperanza de que algún día regrese y vuelva a estar allí a tu lado.
Y es que todos esos fantasmas del pasado te persiguen y te hacen el día a día un poquito más amargo. Piensas que la única solución es huir, escapar de ese lugar, irte lejos empezar de cero una vida totalmente nueva. Pero sabes que cuando lo hagas, ya no habrá vueltas atrás, cuando tomas una decisión no hay retorno. Y es que muchas veces no te das cuentas de lo que tienes, hasta que lo pierdes.
martes, 12 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
Teleología
"Decía un amigo mío que las casualidades no existen. Que todo está escrito entre las nubes y las estrellas con tinta invisible. Que las personas van mezclándose en las páginas de las historias de otras personas para compartir y protagonizar un guión ya establecido. Mi amigo decía que todos somos actores principales y también actores secundarios, según la parte de la película en la que nos encontremos. Es una bonita manera de hablar del destino."
"No sonrías que me enamoro" Blue jeans
Todo lo que ocurre, ocurre por algo, nada pasa así porque si, así sin más. Todo tiene su finalidad, como venía comentando nuestro querido Aristóteles allá por sus tiempos (IV aC Época Antigua; mi profe de filosofía estaría orgullosa de mi).
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