sábado, 20 de diciembre de 2014

Compro.

Compro todo tipo de deseo aplazado o no realizado, cariño olvidado o sepultado que es tanto. Todo tipo de amor congelado del que queda para siempre en el ser estampado, amor de adolescente que se sabe engañado y amor ingenuo por primera vez apagado.


Compro la rabia y todas las lágrimas del amor quemado por el amor roto y traicionado por el deseo aniquilado de los abrazos, besos, caricias, cosquillas y pellizcos no dados. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Olvido.

El olvido ha nacido en los minutos que lentamente agonizaban en esta última semana. Empezaron a morir cuando comprendí que no me ves.
Mi corazón ha intuido que tus sentimientos quieren germinar en el horizonte de otra mirada. Y entre suspiro y suspiro enredado en la brisa de tu nombre, nace ahora, el olvido de tu amor, que te he entregado sin tú saberlo.
Ahora las respuestas empiezan a llenar tus silencios. Las llamas de mi pasión, se han quedado enredadas en tus letras llorando lágrimas con ráfagas de soledad. Mis letras no se atreverán a decirte te quiero entre líneas, nunca más. Ahora miraré hacia otro lado, mientras tú, nunca sabrás lo que te he entregado.
Me gustaría saberte feliz entre los brazos que deseas. Yo siempre estaré en esa parte del horizonte que sonríe cuando ve la felicidad, y llora cuando las lágrimas ponen nombre de olvido a un amor no correspondido.

¿Quién cuernos lo sabe?

A los 5 años nos preguntaron qué queríamos ser de mayores, y contestábamos cosas como: Astronauta, presidente…o en mi caso, exploradora.
A los 10 volvieron a preguntárnoslo, y dijimos: Estrella del rock, vaquero… o en mi caso, medallista de oro.
Pero ahora que somos mayores, quieren una respuesta seria…a ver qué os parece esta: ¿Quién cuernos lo sabe?
No es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, de subirse al tren equivocado y extraviarse, de enamorarse…a menudo. De licenciarse en Filosofía porque es imposible hacer carrera en ella. De cambiar de idea y de volver a cambiar porque no hay nada permanente…así que cometed todos los errores que podais, y algún día cuando nos pregunten qué queremos ser, no tendremos que adivinarlo… lo sabremos